06/06/2007
u.u
Un bebé en un parque.
De repente, bota su tete.
Llora.
La madre recoge su tete.
El bebé lo toma lloroso.
Y sonríe.
Un bebé en una plaza.
De repente, se cae de rodillas.
Llora.
La madre lo recoge y lo abraza.
El bebé mira su herida lloroso.
Y se calma.
Un bebé en su casa.
De repente, siente hambre.
Llora.
La madre le pasa su botella.
El bebé la toma lloroso.
Y bebe feliz.
Para ellos, esas cosas son más fáciles.
Basta eliminar un poco de agua salda por lo ojos y... ¡tá-dá!
Sonríe :)
¿Qué queda para uno?
Pff, hay que hacer mucho más que derramar unas buenas lágrimas.
Es la perfecta y única solución para un bebé; pero para nosotros, los más grandecitos ¬¬ resulta poco favorable.
¡Cuánto anhelamos llorar y que sólo con eso se solucionen todos nuestros problemas!
u.u
18:50 Posted in Thoughts | Permalink | Comments (1)
Comments
Delirante, pero cierto.
Los grandes por el contrario no sacamos nada llorando, solo empeorar las cosas u.u
Saludos Raquel, excelente que vuelvas a escribir =)
No tienes mi blog en tus links eso si U.U me voy a sentirme shiaaa
shau
Posted by: Vittorio | 06/13/2007
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